Digestion mecanica y quimica resumen

Contenidos
  1. Aparato digestivo
    1. Digestión mecánica y química en el estómago
    2. ¿Por qué la digestión se considera un proceso mecánico y químico?
    3. Digestión de los hidratos de carbono

Aparato digestivo

Como has aprendido, el proceso de digestión mecánica es relativamente sencillo. Consiste en la descomposición física de los alimentos, pero no altera su composición química. La digestión química, en cambio, es un proceso complejo que reduce los alimentos a sus componentes químicos básicos, que luego se absorben para nutrir las células del organismo. En esta sección, examinaremos más detenidamente los procesos de digestión química y absorción.

Las grandes moléculas alimentarias (por ejemplo, proteínas, lípidos, ácidos nucleicos y almidones) deben descomponerse en subunidades lo suficientemente pequeñas como para ser absorbidas por el revestimiento del tubo digestivo. Esto lo consiguen las enzimas mediante hidrólisis. En la Tabla 1 se resumen las numerosas enzimas que intervienen en la digestión química.

La dieta media de los estadounidenses está compuesta en un 50% por hidratos de carbono, que pueden clasificarse según el número de monómeros que contengan de azúcares simples (monosacáridos y disacáridos) y/o azúcares complejos (polisacáridos). La glucosa, la galactosa y la fructosa son los tres monosacáridos que se consumen habitualmente y se absorben con facilidad. El aparato digestivo también es capaz de descomponer los disacáridos sacarosa (azúcar de mesa: glucosa + fructosa), lactosa (azúcar de la leche: glucosa + galactosa) y maltosa (azúcar de los cereales: glucosa + glucosa), así como los polisacáridos glucógeno y almidón (cadenas de monosacáridos). El organismo no produce enzimas capaces de descomponer la mayoría de los polisacáridos fibrosos, como la celulosa. Aunque los polisacáridos no digeribles no aportan ningún valor nutritivo, sí proporcionan fibra dietética, que ayuda a propulsar los alimentos a través del canal alimentario.

Digestión mecánica y química en el estómago

El aparato digestivo incluye el tubo digestivo y sus órganos accesorios, que transforman los alimentos en moléculas que pueden ser absorbidas y utilizadas por las células del cuerpo. Los alimentos se descomponen, poco a poco, hasta que las moléculas son lo suficientemente pequeñas como para ser absorbidas y se eliminan los productos de desecho. El tubo digestivo, también llamado canal alimentario o tracto gastrointestinal (GI), consiste en un largo tubo continuo que se extiende desde la boca hasta el ano. Incluye la boca, la faringe, el esófago, el estómago, el intestino delgado y el intestino grueso. La lengua y los dientes son estructuras accesorias situadas en la boca. Las glándulas salivales, el hígado, la vesícula biliar y el páncreas son órganos accesorios importantes que intervienen en la digestión. Estos órganos secretan fluidos al tubo digestivo.

Los grandes trozos de alimento que se ingieren tienen que romperse en partículas más pequeñas sobre las que puedan actuar diversas enzimas. Se trata de la digestión mecánica, que comienza en la boca con la masticación y continúa con la agitación y mezcla en el estómago.

¿Por qué la digestión se considera un proceso mecánico y químico?

El aparato digestivo es una especie de planta de procesamiento dentro del cuerpo. Toma los alimentos y los empuja a través de órganos y estructuras donde tiene lugar el procesamiento. Se extraen los combustibles y nutrientes que necesitamos, y el aparato digestivo desecha el resto.

El aparato digestivo incluye las estructuras que forman el canal alimentario y los órganos accesorios de la digestión. La digestión descompone los compuestos grandes de los alimentos y los líquidos en moléculas más pequeñas que pueden ser absorbidas por el torrente sanguíneo. Los nutrientes absorbidos incluyen hidratos de carbono, proteínas, grasas, minerales y vitaminas. Se procesan, se distribuyen por todo el organismo y se utilizan para obtener energía, crecer y reparar las células.

Las seis actividades principales del aparato digestivo son la ingestión, la propulsión, la descomposición mecánica, la digestión química, la absorción y la eliminación. En primer lugar, los alimentos se ingieren, mastican y tragan. A continuación, las contracciones musculares lo impulsan a través del tubo digestivo y lo descomponen físicamente en partículas diminutas. Los fluidos digestivos descomponen químicamente los nutrientes de los alimentos en moléculas lo suficientemente pequeñas para su absorción. Por último, las sustancias no digeribles se eliminan como desechos.

Digestión de los hidratos de carbono

El sistema digestivo incluye el tubo digestivo y sus órganos accesorios, que transforman los alimentos en moléculas que pueden ser absorbidas y utilizadas por las células del cuerpo. Los alimentos se descomponen, poco a poco, hasta que las moléculas son lo suficientemente pequeñas como para ser absorbidas y se eliminan los productos de desecho. El tubo digestivo, también llamado canal alimentario o tracto gastrointestinal (GI), consiste en un largo tubo continuo que se extiende desde la boca hasta el ano. Incluye la boca, la faringe, el esófago, el estómago, el intestino delgado y el intestino grueso. La lengua y los dientes son estructuras accesorias situadas en la boca. Las glándulas salivales, el hígado, la vesícula biliar y el páncreas son órganos accesorios importantes que intervienen en la digestión. Estos órganos secretan fluidos al tubo digestivo.

Los grandes trozos de alimento que se ingieren tienen que romperse en partículas más pequeñas sobre las que puedan actuar diversas enzimas. Se trata de la digestión mecánica, que comienza en la boca con la masticación y continúa con la agitación y mezcla en el estómago.

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